Another day, another place.

La ciudad mantenía su ruido habitual, sin descanso. Largas fílas de automóviles contaminando el aíre a su paso, aquellos martillazos de la obra de enfrente, cientos de personas sin cara, desconocidos, continuamente en movimiento. Sí, realmente la ciudad seguia siendo la misma; sin embargo había algo diferente, algo distinto, algo de lo que hasta entonces no se había percatado.
Sí, hoy la ciudad no parecía tan colorida como de costumbre: ¿donde se habían metido aquellos niños riendo?, ¿donde estaban ahora aquellas parejas que caminaban junto al mar?. No, ya todo era ciudad, civilización. Comenzó a pensar y se percató de aquella gran contaminación que había en su memoria.
Parece que despues de todo, todos sabemos arrepentirnos. Él se arrepiente de haberla dejado, yo me arrepiento de haberme apartado, tu te arrepientes de no haberlo intentado.
Todos quieren empezar una nueva vida, en un nuevo lugar, donde nadie les conozca.

Escribe un comentario